Sinopsis: Joseph Conrad escribió esta novela basada en su experiencia en el Congo. Este clásico habla de la lucha del hombre contra los elementos naturales, si bien ha servido y sirve para criticar la amarga historia de un pueblo sometido a los excesos y privilegios de la colonización.
El corazón de las tinieblas, publicado en 1902, trasciende la circunstancia histórica y social para convertirse en una exploración de las raíces de lo humano, esas catacumbas del ser donde anida una vocación de irracionalidad destructiva que el progreso y la civilización consiguen atenuar pero nunca erradicar del todo.
Quizá la mejor introducción a El corazón de las tinieblas sea el escueto comentario que el propio
Conrad hizo tras su viaje al Congo en 1890: "Antes del Congo yo era un solo un simple animal". Aquel viaje que sin duda representó para él un descenso a los infiernos, es el que nos cuenta por boca de Marlow, su alter ego, con un relato estremecedor en el que las fueras elementales de la Naturaleza hallan su contrapartida en las fuerzas oscuras y primitivas que actúan en el interior del hombre.
En este relato, de una rara y subyugadora perfección estilística,
Conrad parece que alcanza su objetivo como escritor: nos hace oír, sentir y ver por medio del poder de la palabra escrita.
El corazón de las tinieblas es una de las historias más conocidas de
Conrad, y en ella se basaría
Francis Ford Coppola para filmar
Apocalypse Now.
(Joseph Conrad)
Reseña: Voltaire dijo: «La civilización no suprime la barbarie, la perfecciona». Esto es lo que
Joseph Conrad nos transmite en su novela, una denuncia contra el imperialismo europeo y, sobre todo, el británico bajo la apariencia de una novela de viajes hacia el corazón del continente africano.
Inspirándose en su propia experiencia, el autor describe los abusos a los que eran sometidos los nativos ante el afán de riqueza de los colonizadores a través Charlie Marlow. Este personaje se convierte en el principal narrador y testigo de la degradación moral del ser humano en este contexto.
«El corazón de las tinieblas» pone de manifiesto esta corrupción de forma progresiva conforme se suceden las etapas del viaje. Adviértase que Marlow reconoce ante el lector haber conseguido ese trabajo gracias a la influencia ejercida a un familiar, quien no escatima en recursos para conseguirle este favor. Posteriormente, durante su ascenso por el río Congo, las escenas de esclavitud y matanzas indiscriminadas contra la población indígena se producen con mayor asiduidad ante la incomprensión del narrador por semejante abuso de poder injustificado. Es decir, el autor empieza describiéndonos una pequeña mentira administrativa que sirve de prólogo ante los futuros gestos de egoísmos que realizan sus personajes.
Con objeto de incrementar la tensión psicológica del lector,
Joseph Conrad escoge escenarios de dimensiones reducidas, en comparación con el amplio terreno inexplorado de la selva congoleña, provocando una sensación claustrofóbica, especialmente en los fragmentos que se desarrollan en el barco de Marlow. En este mismo sentido, los asentamientos colonos son descritos para provocar la misma angustia psicológica. La sensación de seguridad o civilización que pudiera inspirarnos desaparece ante la presencia de los esclavos, quienes nos impiden seguir ignorando la realidad de ese lugar. De hecho, el escritor ironiza sobre algunos aspectos sobre la misión humanitaria que se realizaron en aquel territorio, como la «Sociedad Internacional para la Supresión de las Costumbres Salvajes».
Sin embargo, «El corazón de las tinieblas» también alude al conflicto de identidad. En este sentido, el personaje de Kurtz se nos revela como el auténtico protagonista de la historia, pues todos los acontecimientos acaban desviándose hacia su persona. Desde el comienzo de la narración a bordo del Nellie hasta la búsqueda de la prometida de Kurtz por parte de Marlow es, en realidad, el descubrimiento realizado por este enigmático personaje cuya figura se magnifica conforme avanza el relato.
Joseph Conrad crea un personaje que consigue sintetizar las diferentes perspectivas del colonialismo. Por un lado, el deseo de enriquecerse mediante la explotación indiscriminada de los recursos, (materiales y humanos). Por otro, el conflicto moral que se producen cuando fraterniza con los nativos, renunciando a su anterior existencia para iniciar otra nueva como dios de aquel lugar.
Con todo, es el propio Marlow quien reconstruye la vida de Kurtz previa a su llegada al Congo, así como los motivos de su locura gracias a testimonios de terceros y sus propias interpretaciones de los acontecimientos. El lector carece de un testimonio directo y, en consecuencia, cualquier interpretación que realice es parcial.
Es más, «El corazón de las tinieblas» resulta superficial considerando la complejidad de los temas que aborda en sus páginas. Si bien algunos pueden justificarse en la brevedad del propio libro, ello no excusa al autor de haber querido abarcar demasiado en un espacio tan limitado. De hecho, algunas de las incoherencias que se producen durante la narración se deben precisamente a esta pretensión, provocando que se vuelva caótica en el último tercio de la novela. Obsérvese que Marlow nos adelanta su percepción sobre Kurtz y algunos de los diálogos mantenidos con el personaje antes de conocerlo. Este aspecto resulta poco comprensible, si consideramos que los acontecimientos se habían mencionado hasta ese momento seguían un orden cronológico.
Otra incongruencia es el retrato que realiza
Joseph Conrad de los nativos africanos. A pesar de querer evidenciar los abusos contra la población congoleña, sus descripciones podrían considerar prejuiciosas, basadas en su experiencia personal, y, por tanto, faltas de objetividad.
Por subsiguiente, «El corazón de las tinieblas» es una novela que se limita a describir la colonización del Congo desde una perspectiva europea y, por tanto, parcial sin llegar a profundizar en sus aspectos más controvertidos. Esta estigmatización del autor es la principal causa de que este clásico de la literatura no haya sabido adaptarse al contexto actual y, en consecuencia, resulte poco atractiva a ojos de los lectores.
Con todo, sigue representando uno de los grandes exponentes que nos permiten explorar los territorios más recónditos del alma humana, siempre con la amenaza de no poder regresar del viaje siendo los mismos tras observar los horrores que nosotros mismos hemos creado. Nuevamente, la realidad superar a la ficción.
Título: El corazón de las tinieblas; 208 págs.
Autor: Joseph Conrad
Editorial: Alianza editorial, 2008 ISBN: 9788420662466
Lo Mejor: La progresiva tensión psicológica. La simbología de los escenarios. La ironía del autor al referirse a la misión humanitaria en África.
Lo Peor: La falta de objetividad del autor en la descripción de los aborígenes africanos, basadas en percepciones prejuicios. El desequilibrio narrativo, especialmente por el constante cambio de narrador. El personaje de Kurtz.
Amante del séptimo arte y en especial de la ciencia ficción. Fan incondicional de Stanley Kubrick y Terrence Malick, pero con todo y con eso, soy capaz de disfrutar en colorines de cintas de dudosa reputación. Cantante en mis tiempos libres y apasionado del mundo del cómic. Eso si, siempre con una birra cerca.