"NO PUEDES DEJAR QUE SUCEDA. TIENES QUE IR"
¿De qué va?
Sandra recibe una llamada de teléfono de su compañera Juliette. Le advierte que en el trabajo sus compañeros han votado por un bono de paga extra de mil euros, eligiendo entre eso o el despido de ella, por lo que tomará valor y tratará en un fin de semana de convencer a sus compañeros para que voten lo contrario, aunque le cueste la misma sangre.
Marion Cotillard es Sandra
Fabriozo Rongione es Manu
Jean-Pierre Dardenne y Luc Dardenne (El niño de la bicicleta)
Los hermanos Dardenne realizan una película de argumento aparentemente sencillo pero con una carga emocional, dura y compleja por su moral. La elegida como protagonista es la guapísima Marion Cotillard en un papel difícil, muy personal, que sorprende que lo haya escogido por ser últimamente habitual en el cine más comercial. Ella es Sandra, una mujer que ha pasado una mala etapa por depresión y que se ve sin fuerzas para combatir las malas noticias de su trabajo. A sus compañeros le han ofrecido una votación para elegir entre ella o una paga extra de mil euros. Por lo que parece, el propio jefe los ha instigado para hacerlo, pero ella, con la ayuda de su comprensivo marido, y por la falta que le hace falta trabajar para seguir pagando la casa, comenzará una cruzada personal que no todo el mundo estaría dispuesto a hacer.
Probablemente la apariencia base no llame la atención. A fin de cuentas, el cine de los Dardenne va destinado a un público más personal, que quiere ver cintas maduras con una carga moral importante. De hecho, Dos días, una noche tiene todo su peso en el dolor de la protagonista. Si alguien pudiera pensar que la historia es sencilla, se equivoca soberanamente cuando la traspasamos al ámbito real. Y ahí radica la fuerza del film ya que los Dardenne nos dan una clase magistral de cine. Logran emocionarnos hasta tal extremo que nos darán rabia algunas de las situaciones ofrecidas en el film. Sandra tendrá que visitar a cada uno de sus compañeros, que no amigos, y esto supondrá un constante tragar saliva. Son tan verdaderas y comprensibles que nos meteremos de lleno en el cuerpo (bendito) de Cotillard al estar entre la cara y la pared con las exposiciones tan lógicas y sinceras de sus compañeros.
Me gustaria destacar entre otras cosas la luminosidad, casi siempre de día obteniendo una imagen muy cálida. Luego está la falta de banda sonora, lo cual no es aspecto que siempre sea positivo, pero en ésta película no es necesaria ya que nos acerca más a la tristeza del personaje y su soledad. Es más cercana, incluso en los títulos finales de crédito que ni siquiera guardan un momento para una canción, dejando al espectador pensativo por el resultado final de la obra, que fuera de lo positiva o negativa que pueda parecer, nos deja valores en nuestra mano de los que parece que hoy no quedan, aunque evitaremos mencionarlos para no hacer ningún spoiler. En resumidas, es una película magnífica, de lo mejor del 2014, con una impresionante Marion Cotillard y un trabajo difícil de olvidar. Si les gusta el cine cercano y real con una carga de dureza y moral muy grande, no se pierdan Deux jours, une nuit (Dos días, una noche). ★★★★★
Amante del séptimo arte y en especial de la ciencia ficción. Fan incondicional de Stanley Kubrick y Terrence Malick, pero con todo y con eso, soy capaz de disfrutar en colorines de cintas de dudosa reputación. Cantante en mis tiempos libres y apasionado del mundo del cómic. Eso si, siempre con una birra cerca.