sábado, 30 de enero de 2010

Crítica: Interstate 60 (2002)


Película de género fantástico y que recuerda muchísimo a Big Fish. Sin embargo, la de Burton fue posterior a ésta.

Nos cuenta la trayectoria de un joven que tras un deseo por cumplir se encuentra por el camino de la autopista 60 un montón de historias que a mas de uno le sorprenderá. Y es que la Interstate 60 es una vía que no existe. Sin embargo, y siguiendo los pasos de O. W. Grant (Gary Oldman), un extraño hombre que lo guiará por el camino de lo extraño.

Neil Oliver (Michael Mardsen), el Cíclope de los X-Men, es el protagonista. Y recibe un paquete que debe llevar en un dia exacto a una dirección concreta. Debe cumplir si desea saber la respuesta a su gran duda. Neil recibe en su dia de cumpleaños un coche, regalado por el padre, a gusto del padre. Neil no es capaz de decirle que no lo quiere por no quedar mal ante su familia. Pero por otra parte debe aprender a tomar decisiones por su cuenta y el camino a la Interstate 60 le abrirá las puertas.

El crack de toda la película, Chris Cooper.

En su vía, encontrará un pueblo donde se trafica con una droga lega, "Euforia", donde el Sheriff (Kurt Russel) tiene a todo el pueblo drogado, por decirlo así. Buenísima esa parte.

Por otra parte, y la que me hizo mas gracia, fue la escena de Chris Cooper, en especial en el pueblo de abogados, donde logran cabrearle a base de bien y llega la sorpresa... No os la cuento. Es buenisima.

O la escena primera con Michael J. Fox. Todo un gag completo de humor para iniciar la película. Y no, no es un film de humor, pero tiene su gracia a pesar de su abstracta rareza. En resumidas, es un film muy entretenido, original y recomendable.

Oldman y su inseparable pipa de mono en la peli, con un look muy de duende irlandés

Lo mejor del Film: Las escenas con Chris Cooper.

Lo peor del Film: El Look de Gary Oldman

El Momento: El juicio en el pueblo de abogados.

Calificación: 7.5/10

1 comentario:

  1. Ayer vi un documental donde famosos como Sigourney Weaver y Whoopy Goldberg hablaban de la última de Disney, explicando que son los reyes de la animación y que nadie en el universo es capaz de igualarlos.

    Yo pensaba en Ponyo y claro, me entraba la risa. Hay que quitarse el sombrero con Miyazaki, una obra maestra como la copa de un pino, sí señor. A mi es que esta peli me emociona.

    ResponderEliminar